Anoche, fue una de las peores noches que he tenido, moría de frío, tuve fiebre, nauseas y mucho muuuuucho dolor de cabeza. Con mi primer bebé también tuve pricipio de mastitis pero sin el dolor de cabeza, ni las nauseas, lo que me hizo pensar en tal vez otra cosa. Como tengo una bebé de 3 meses, llamé a mi ginecologo para preguntarle qué podía ser y qué tomar que no afecte a mi hija. Al mencionarle los síntomas noté un poco de alarma en su voz, me dijo: “uy, eso no está bien, es mastitis“.
Tan sólo escuchar la palabra mastitis me da terror, es un miedo pasado por generaciones, pues mi abuelita la sufrió y fue tan fuerte que tuvieron que hacerle una intervención quirúrgica, es por eso que siempre nos advertía que nunca la dejemos crecer, que nos cuidemos mucho para no pasar por lo que ella pasó.
Pero, qué es la mastitis?
Es una infección de los senos que tiene síntomas parecidos a los de la gripe, suele aparecer durante los 3 primeros meses de dar a luz, si es que le das pecho a tu bebé. Si tienes mastitis, puedes notar zonas rojizas, duras, sensibles y calientes en tus senos, y que tengas un bulto o hinchazón donde se haya infectado el conducto de leche. Otros síntomas comunes y más serios de esta infección son escalofríos, fiebre de 38 grados centígrados o más y fatiga. Se dice que por lo menos 1 de cada 20 mujeres que amamantan, sufren de mastitis e incluso algunas que no lo hacen también. A pesar de ser posible padecerla más de una vez, es raro tenerla en ambos senos al mismo tiempo.
Se transmite a través de gérmenes que invaden el tejido mamario. Por lo general, estos gérmenes pasan de la boca, nariz y garganta de tu bebé a los conductos de leche de tus pechos a través de grietas o fisuras en los pezones. (Las mamás que optan por no amamantar pueden desarrollar esta infección cuando sus pechos se ponen inflamados y congestionados con la llegada de la leche). Otro factor que propicia la aparición de la mastitis es cuando el bebé no vacía completamente el pecho en sus tomas. La mayoría de las mamás que han dado a luz recientemente se encuentran cansadas, estresadas y no logran alimentarse ni descansar tan bien como deberían, y todo esto afecta sus defensas naturales contra las enfermedades, lo que las hace propensas a padecerlas.
No importa si tienes mucha o poca experiencia, porque la mastitis afecta tanto a las madres primerizas, como a las experimentadas.
Cómo se cura la mastitis?
Antes que todo consulta a tu médico sobre qué medicinas puedes tomar para bajar la inflamación, generalmente son pastillas de Ibuprofeno, que ayudan a calmar el dolor y la dosis que te manden no afectarán al bebé. Una cosa que me recomendaron y que particularmente me gusta porque también me relaja, es poner toallitas calientes en los pechos para aliviar el fastidio y ayudar a que fluya la leche aliviando así el dolor que produce amamantar en este estado. Y por sobre todas las cosas, no dejes de darle el pecho a tu bebé, pues mantiene vacios los senos, ayudando a bajar más rápido la inflamación, si no toma mucha leche, usa un extractor.
La mastitis es una infección que no se debe ignorar. Si no se trata adecuadamente, puede resultar en complicaciones, como abscesos en el pecho, los cuales requieren antibióticos y una cirugía (muchas veces realizada bajo anestesia general) para drenarlos. Y una buena forma de evitarla es descansando lo más que puedas (es difícil, lo sé, pero no imposible) y alimentándote bien (lo cual no significa comer mucho, sino comer alimentos nutritivos), así no sólo evitarás la mastitis, sino cualquier otra enfermedad.
Y para finalizar, no temas amamantar a tu bebé, pues si bien la mastitis puede reducir la producción de leche, no afectará a tu hij@, pues los gérmenes que causaron la infección vinieron de la boquita del bebé, así que no te preocupes de que se vaya a enfermar
